jueves, 8 de diciembre de 2011

Cultivo: Caraota

Caraota


La caraota es una de las once especies que alimentan al mundo. Se utiliza como alimento básico suministrando proteínas, calorías, vitaminas y sales minerales. Su producción abarca los cinco continentes, siendo América y Africa los mayores productores y consumidores de esta leguminosa. Es un cultivo que se adapta a casi todos los ambientes, siendo conocido en los países en desarrollo de Africa y América como la "carne del pobre".

Phaseolus vulgaris es un cultivo diploide 2n=22, perteneciente a la familia de las leguminosas. El género posee 55 especies de las cuales cuatro se cultivan. Estas son: Phaseolus vulgaris L. (Common Bean); Phaseolus coccineus L. (Scarlet runner bean); Phaseolus lunatus (Lima bean) y Phaseolus acutifolius A. Gray (frijol tepari). Otros consideran Phaseolus polyanthus Greenman (year bean), como la quinta especie cultivada. Dentro de una misma especie no existen barreras genéticas que impidan el cruzamiento entre el ancestor silvestre y su respectivo descendiente cultivado. Ambos "pool" de genes, silvestre y cultivado, difieren en pocos genes, generalmente aquellos relacionados con la morfología de la planta.

La caraota es uno de los cultivos más antiguos (precerámico) pues hallazgos arqueológicos indican que se conocía por lo menos 5000 años antes de la era cristiana. Se considera, que la trilogía de plantas americanas, maíz, caraota y calabaza no existía cuando la caraota estaba en el proceso de domesticación. Es tan sólo a finales del siglo pasado e inicios del presente siglo que se acepta el origen americano de la caraota, pues anteriormente se había sugerido como centro de origen al continente Asiático. Investigaciones arqueológicas han permitido ubicar restos en diversos sitios de Perú, México y Estados Unidos de Norteamérica, así como también en Chile, Ecuador, Argentina y Centro América. En el Perú se han encontrado restos con antigüedades de 8000 años en las cuevas de Guitarrero, en el callejón de Huaylas. En México en el valle de Tehuacan, Puebla, 7000 años. En la región sudoeste de los Estados Unidos en la cueva de Tularosa se han encontrados restos cuya antigüedad se remonta a unos 2300 años. Estos restos consisten de semilla, fragmentos de vainas y partes de la planta recolectados en áreas secas tanto de Mesoamérica como de Los Andes.

La caraota silvestre conocida en algunos países como "frijol ratón", ha sido encontrada hasta el momento sólo en las Américas y se tiene información al respecto en México, Guatemala, Honduras, Costa Rica, Colombia, Venezuela, Perú, Bolivia y Argentina. Este hecho representa una distribución casi continua en las zonas tropicales y subtropicales americanas. Sin embargo, esta continuidad no implica una unidad morfológica. Desde México hasta el norte del Perú las semillas tienden a ser de tamaño pequeño y redondeadas, en cambio desde el sur de Bolivia hasta Argentina son de tamaño más grande y paralelepípedas. Por su amplia distribución y diferencias morfológicas, se han sugerido dos centros de domesticación de la caraota: Mesoamérica y Los Andes Suramericanos, y de acuerdo a las características ancestrales y adaptativas, se han identificado seis razas. Tres de éstas son de origen Mesoamericano (Durango, Jalisco y Mesoamérica) y las otras tres de origen de los Andes del Sur (Chile, Nueva Granada y Perú).

Los procesos de domesticación ocurrieron hace por lo menos 10000 años de una manera independiente en las regiones montañosas (más de 1000 msnm) de Mesoamérica y América del Sur, a partir de la maleza silvestre presente en estas regiones. Diversas evidencias botánicas, arqueológicas y bioquímicas sustentan la domesticación múltiple e independiente de poblaciones a lo largo de su rango en las Américas.

Las evidencias botánicas indican cambios morfológicos en el peso de semilla, textura del hipocótilo, tamaño y forma de la bracteola y días a floración, los cuales reflejan su adaptación a diferentes ambientes. Las evidencias arqueológicas, en lo referente a restos de plantas, indican como los registros más viejos los de Huachicona, Jujuy, Argentina (9600 años).

Entre las pruebas bioquímicas que sustentan el proceso de domesticación independiente se encuentra la distribución de la faseolina (principal proteína de almacenamiento de la semilla) y el análisis de isoenzimas. De los diversos tipos de faseolina encontrados (M, S, T, B, C, H, J, K, A y CH), los materiales Mesoamericanos presentan principalmente faseolina del tipo S, mientras que los de Los Andes del Sur, presentan la del tipo T. Colombia ha sido señalada como un centro intermedio de diseminación, caracterizado por presentar semillas pequeñas y faseolina tipo B. Los estudios han demostrado que existen más tipos de faseolina en los materiales silvestres que en los cultivados. Ello muestra que sólo una porción de la diversidad genética presente en las formas silvestres fue domesticada y que pocas plantas dentro de aquellas poblaciones participaron en el proceso de domesticación (efecto fundador). Respecto a las isoenzimas, el análisis realizado a variedades criollas de América Latina señalan perfiles contrastantes entre las dos regiones. Las domesticaciones independientes de estas poblaciones silvestres, condujeron a la formación de grupos morfológicamente diferenciados de genotipos cultivados. Esto ha originado que de manera general, los materiales provenientes de Mesoamérica no combinan bien con los de Los Andes del Sur. Tampoco combinan los cultivares de semillas pequeñas con los de semillas medianas y grandes.

Las selecciones practicadas por los diferentes pueblos precolombinos originaron diversas formas a las cuales se les ha asignado diferentes nombres. Es así que a la caraota (nombre derivado de la lengua caribe, posiblemente de la tribu de los carautas) se les conoce en otros países Americanos como "Frijol" (término más difundido con que se le conoce desde México hasta Panamá y las Antillas), "Fréjol" (Ecuador), "Poroto" (Argentina, Chile, Perú y Uruguay), "Habichuela" (Puerto Rico), y "Feijao" (Brasil). En otros países se les llama, "Alubia" o "Judías" (España), "Loubia" (Arabia), "Haricot" (Francia), "Bohne" (Alemania), "Fassolia" (Grecia), "Fagiolini" (Italia), "Maharagwe" (Kenia y Tanzania), "Madesu" (Zaire), "Ebijanjalo" (Uganda), "Monjeta" (Cataluña, España) y "Bean" (Países de habla inglesa).

Compendio

Pruebas botánicas, arqueológicas y bioquímicas confirman el origen americano de la caraota (Phaseolus vulgaris L.), así como también el proceso de domesticación múltiple e independiente a partir de poblaciones silvestres a lo largo de las Américas. La caraota representa para diferentes pueblos de América y Africa la principal fuente de calorías y proteínas. Palabras clave: Phaseolus vulgaris, caraota, origen, importancia.

Difusion

Menos de 60 años después del descubrimiento de América en 1492, la caraota era ampliamente cultivada en el occidente de Europa. De allí se distribuyó al resto de Europa, Irán, India, Oriente Medio y a otros lugares de Asia y Africa. Las culturas precolombinas presentes en América del Sur cultivaban caraotas de frutos y granos grandes. Se piensa que los primeros viajeros, después del descubrimiento de América, preferían las caraotas de granos grandes, pues la mayoría de las variedades actuales de Europa provienen del Sur de Los Andes ya que poseen faseolinas del tipo T y C. Así mismo, se estima que la introducción de la caraota a Africa provino ya sea directamente del Brasil o indirectamente de Los Andes del Sur a través de Europa, ya que también en este continente los tipos andinos de 'faseolina' son predominantes.

En el continente americano las caraotas negras y de granos pequeños probablemente tengan un origen común, pues se distribuyeron siguiendo la ruta comercial de los indios Caribes que transportaban mercaderías en canoas desde Guatemala o desde la Península de Yucatán hasta las Antillas, y de allí a la costa Noreste de Sur América para extenderse luego hacia el Brasil. A Venezuela se cree que la especie fue introducida a fines del siglo XVII directamente desde México o, indirectamente desde España traída por los conquistadores.

 Importancia Del Cultivo

La caraota es entre las leguminosas de grano alimenticio, la especie más importante en la alimentación en los países de Centro y Sur América y los ubicados en la región central y del este en Africa. América Latina es la zona, a nivel mundial, de mayor producción y consumo, estimándose que el 30% de la producción mundial proviene de este continente. Brasil y México son los mayores productores (78%) y consumidores (grano seco) de América Latina. Argentina es el tercer país productor seguido de Chile, Guatemala y Colombia. Africa es el segundo productor, a nivel mundial, de esta leguminosa, siendo los países de Uganda, Kenya, Rwanda, Tanzania y Burundy los de mayor producción.

La caraota en el mundo, es consumida en diferentes formas. El consumo en granos secos es el más frecuente. Sin embargo, también se utiliza en formas de grano fresco principalmente en Africa y América Latina. En algunos países de Africa se consumen las hojas como fuente de vitamina A. Así mismo, se consume en forma de vainitas, principalmente, en América Latina, y con menor frecuencia en Africa y Asia.

El consumo de esta leguminosa, en forma de grano seco, representa principalmente para los pueblos de América Latina y Africa la principal fuente de calorías, proteínas y los aminoácidos tiamina y niacina. Para Brasil, Colombia y Costa Rica la caraota es la principal fuente de proteínas, lo mismo para Rwanda y Uganda en Africa. Para América Latina y Africa, la cantidad de proteínas producidas per capita (g/día) representa la tercera y cuarta fuente respectivamente.

En la mayor parte del mundo, una pequeña porción del total de calorías en las dietas provienen de la caraota. Sin embargo, para América Latina y Africa la caraota representa la sexta y tercera fuente respectivamente.

De acuerdo al proceso de domesticación múltiple e independiente que sufrió el cultivo de la caraota, los patrones de consumo actuales en cuanto al tamaño y color del grano, varían entre los países de América Latina. Así, en México, Colombia, Ecuador, Perú, y Chile los de mayor demanda son los granos grande, lo contrario sucede en los países Centroamericanos, Brasil y Venezuela que los prefieren pequeños. En cuanto al color del grano, Venezuela y Guatemala son los únicos países que consumen, casi exclusivamente, caraotas de grano negro, mientras que en otros países los prefieren de otros colores como: rojos (Colombia, Belice, Costa Rica, El Salvador, México, Panamá); crema (Chile, Colombia, México); blanco (Chile, México, Perú) y diversos colores como pardo, morado claro, amarillo en otros países.

A pesar de que en América Latina la caraota se ha cultivado desde hace muchos años, no se sabe cuando pasó a convertirse en un cultivo de importancia económica, así como tampoco de su expansión. Los trabajos de mejoramiento genético, como una actividad organizada, en América Latina se piensa que se iniciaron posteriormente a 1930, siendo México y Brasil los primeros en implementar programas de mejoramiento genético.

En las primeras etapas del mejoramiento se seleccionaron materiales nativos cultivados por los agricultores, identificando los materiales con nombres asociados bien sea al color del grano ("Negro", "Rojo"), características fenológicas ("Cuarentona") o, a su hábito de crecimiento ("Arbolito"). En la década de los 40, en México y Colombia principalmente, se intensifica el mejoramiento como una actividad organizada.

Los avances y logros en el cultivo se pueden resumir en la obtención de genotipos con resistencia genética estable a las principales enfermedades y plagas, así como una tecnología para aumentar su producción y utilización. A continuación algunos de los principales logros obtenidos:

• Estudios sobre la diversidad genética y domesticación en el género Phaseolus y sus implicaciones.
• Evaluación a nivel mundial de más de 20000 genotipos de caraota, en diferentes colores de granos, disponibles para su distribución por el Centro Internacional de Agricultura Tropical (ClAT).
• Desarrollo de variedades de maduración precoz.
• Variedades mejoradas por tolerancia a sequías y suelos ácidos.
• Desarrollo de germoplasma con resistencia o tolerancia a plagas y enfermedades.
• En el área de la Biotecnología, caraotas transgénicas respecto al virus del mosaico dorado.
• Estudios en cuanto a la resistencia a brúquidos (plagas en granos almacenados) en caraotas silvestres.




Creado por: Armas Eduardo y Reyes Carlos

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